El celoso vive en un infierno.
Elimina la comparación y los celos
desaparecerán, la maldad desaparecerá, la falsedad desaparecerá. Pero sólo los
puedes eliminar si empiezas a hacer crecer tus tesoros internos; no hay otra
forma.
Madura, conviértete en un individuo más y más auténtico. Ámate y respétate
de la forma que Dios te hizo e inmediatamente las puertas del cielo se abrirán
para ti. Estuvieron siempre abiertas, simplemente ¿ no te habías fijado. ?
Envidiar es comparar. Y hemos sido enseñados a comparar, hemos sido
condicionados para comparar, siempre comparar. Siempre y encima perdemos medía vida comparandonos .
Por otra parte, si dejas de comparar, la envidia desaparece, entonces tu
simplemente, sabes que tú eres tú y nadie más y no existe la necesidad.
Es bueno
que no te compares con los árboles, si no, vas a sentir mucha envidia— ¿por qué
no fuiste verde? ¿Y por qué Dios es duro contigo y no con las flores? Es mejor
que tú no te compares con los pájaros, los ríos, las montañas porque sufrirás.
Sólo te comparas con seres humanos porque has sido condicionado para compararte
con otros seres humanos; no te comparas con pavos reales o loros.
Ahí si que
estarías celoso cada vez más: estarías tan celoso que simplemente no podrías
vivir.
NUNCA OLVIDES
Dios sólo crea originales; no crea copias.

